pelea de proporciones. Afortunadamente, nada de eso sucedióNorbert Rosing es un fotógrafo alemán experto en captar escenas de la vida salvaje, y dentro de ellas, tal vez sus favoritas son las de osos polares. Pero sin dudas que tal vez la secuencia que más lo marcó en su carrera fue la que tuvo que apreciar cuando sus propios perros fueron protagonistas. En esa oportunidad, él había acomodado su trineo, y se apareció un enorme oso blanco corriendo a gran velocidad hacia los caninos. Fue así como su sorpresa fue mayúscula cuando comprobó que los animales, lejos de pelear, juguetearon y se revolcaron como si se hubieran conocido de toda una vida.

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